Estamos en pleno verano, y por ende muchos en vacaciones, por tanto, las personas se trasladan desde un punto a otro, a fin de ir a un lugar a pasar un momento de solaz, para ello no se requieren grandes recursos y medios, muchas veces sólo se necesita la disposición, el entusiasmo y el deseo de querer pasar un momento agradable, es decir, querer capear los fuertes rayos solares, para ello existen varias alternativas, una de ellas, es ir hasta la orilla de un río, o bien a un lago o mar; también puede ser el pasear ya sea en el campo, llanura, cerro, montaña, todo esto es loable, hermoso, y necesario para descansar después de un año arduo de trabajo, así también de estudios.
Todos tenemos derecho a este momento, pero, digno es saber que existe una naturaleza creada por Dios, que nos brinda todos estos beneficios y, Dios mismo nos señala en su Palabra que nosotros somos mayordomos de este mundo y de todo lo que en ella existe, por tanto debemos cuidar el medio ambiente y protegerlo,(Génesis 1:26-31) ¿qué implica esto?, en primer lugar, que debemos ser cuidadoso, con el trato de la basura, debemos depositarla en los respectivos basureros o bien recogerla y llevarla hasta el lugar de recepción de ella, asimismo, debemos ser cuidadoso con el fuego, su uso, debe ser debidamente manipulado, especialmente cuando se hacen fogatas o fuego a ras de piso, es decir, en la tierra, el fuego se debe apagar debidamente con agua, arena o con tierra; cuando dejamos todo tirado, vale decir, papeles, servilletas, tarros, resto de comida, botellas plásticas o vidrio y dejamos resto de fuego encendido o mal apagado, con todo ello echamos a perder la hermosura natural, contaminamos y estropeamos el medio ambiente, la pregunta es ¿Cómo se sentirá Dios, al ver de parte nuestra todo este descuido hacia su creación? ¿Cómo resolveremos este problema, ya que somos mayordomos de la creación de Dios? Queridos amigos, la respuesta la tienes tú.